lunes, 10 de diciembre de 2018

Introducción


Introducción

El propósito de este blog es analizar cuatro discursos pronunciados por Enrique Peña Nieto en México, dados a lo largo de su sexenio sobre los aumentos en los precios de la gasolina.
Enrique Peña Nieto (1966-…), político y abogado, con maestría en Administración de Empresas. Comenzó su carrera política en el año 1984 al afiliarse al Partido Revolucionario Institucional (PRI), poco a poco comenzó a tener buenas relaciones con sus compañeros del partido y logró obtener importantes puestos políticos. Entre el 2005 y el 2011, fue gobernador del Estado de México, tras lo cual contendió por la presidencia de México en las elecciones federales 2012 por la alianza electoral Compromiso por México, que agrupaba al PRI y PVEM. Fue elegido y ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el 29 de agosto del 2012, rindió protesta al cargo el 1 de diciembre del 2012. Enrique Peña Nieto a un día en su cargo como presidente de México firmó un acuerdo político nacional con los presidentes de Pan, PRI, PRD, llamado Pacto por México, donde se hacía la propuestas, entre otras cosas, de 14 Reformas estructurales en el país. Reformas que se irán aprobando por el congreso a lo largo de su sexenio.
Es importante señalar que durante su campaña electoral y aún como soberano, Enrique Peña Nieto, prometió que ya no habría gasolinazos, sin embargo, a lo largo de su sexenio las cosas cambiaron y sí se presentaron aumentos en los precios de las gasolinas, por lo cual se decidió analizar cuatro de sus discursos a lo largo de su periodo presidencial. Tales discursos fueron cuidadosamente seleccionados y serán presentados en orden cronológico:
1.- Presentación de Iniciativa de Reforma Energética
2.- Mensaje Nación 2015
3.- Diálogo con Jóvenes (cuarto informe de gobierno)
4.- Mensaje Nación 2017

Análisis primero


Análisis del discurso de Enrique Peña Nieto durante la presentación de la iniciativa de Reforma Energética


La Reforma Energética es una aportación hecha durante el sexenio presidencial de Enrique Peña Nieto en México el 12 de agosto de 2013 y aprobada el 11 de diciembre del mismo año. Esta, consiste en “la participación de la iniciativa privada en contratos de utilidad compartida en los sectores de exploración y extracción de petróleo y gas así como en refinación, transporte y almacenamiento”, en cuestión de electricidad permite “la participación de particulares para generar y vender utilizando la red pública nacional”; todo esto con el afán de asegurar que empresas pertenecientes al sector público, como lo son Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no se privatizarían y, por lo tanto, seguirían perteneciendo a la nación.
En este escrito, analizaremos el discurso del presidente Enrique Peña Nieto durante la presentación de la iniciativa de Reforma Energética.
          A lo largo de dicho discurso, se puede observar cómo Enrique Peña Nieto crea una imagen positiva de la Reforma Energética, como se puede ver en oraciones como:
“… una reforma energética capaz de trasformar y elevar la calidad de vida de todos los mexicanos.”; “… se habrán de crear cientos de miles de empleos…”; “… habrá una mayor oferta de electricidad y a menor costo…”; “… favorecerá una mayor inversión en el desarrollo tecnológico y la adopción de fuentes de energía menos contaminantes y de bajo costo…”.
Esto con el objeto de lograr que se aceptara la iniciativa propuesta.
Por otro lado, se observa el uso constante de adjetivos que ayudan a fortalecer la idea de una Reforma “capaz de transformar y elevar la calidad de vida de los mexicanos”, tales como:
“…gran oportunidad se habrán de crear…”; “con una mayor producción nacional”; “… las empresas tendrán más y mejor energía…”; “…PEMEX también tendrá mayor autonomía de gestión y un gobierno corporativo eficaz y moderno”; “…los mexicanos contarán con un adecuado acceso a la información…”; “El objetivo es utilizar el gran poder de compra del sector energético…”; “… se adoptarán las mejores prácticas…”.
Los adjetivos que Peña Nieto repite con mayor constancia a lo largo de todo su discurso son: mejor, mayor y gran, ya que esto brinda a los oyentes un perspectiva positiva, eficaz y emprendedora de la Reforma Energética para México.
No obstante, observaremos el uso constante de verbos en infinitivo, por ejemplo:
“El país tiene la posibilidad de emprender una Reforma Energética capaz de transformar y elevar la calidad de vida de todos los mexicanos”; “…al Gobierno de la República celebrar contratos de utilidad compartida… y, con ello generar energía más barata para todas las familias mexicanas”; “… establecer reglas de contenido nacional… El objetivo es utilizar el gran poder de compra…”.
El uso de este tipo de verbos es una estrategia discursiva utilizada por Peña Nieto para desarrollar, bajo cualquier circunstancia, la idea de que al aprobar una Reforma Energética, el país tendría un mayor y mejor desarrollo, no sólo económico, sino también político y social, ya que los verbos utilizados poseen una carga semántica positiva; la intención es, por supuesto, persuadir a los oyentes para así lograr convencerlos de que lo que propone (la Reforma Energética) es óptimo para México.
Por otro lado, el uso constante de verbos en modo indicativo, esto con el propósito de referirse a hechos o acciones que se llevarían a cabo en un futuro, tal como se muestra en algunas de sus frases:
“…estaré enviando al Senado de la República…”; “… se beneficiará con una mayor producción nacional…México tendrá mayor producción de alimentos y a mejores precios”; “…con este nuevo régimen fiscal el Estado mexicano actuará como dueño de la riqueza petrolera…”; “…la Reforma Energética significará más y mejores oportunidades…”.
La estrategia aquí es remarcar que durante su periodo presidencial se llevarían a cabo grandes acciones en beneficio de los mexicanos.
Por otro lado, es evidente el uso de un elemento retórico, la anáfora, como se muestra a continuación:
Con esta reforma Constitucional las familias…”; “Con esta reforma propongo…”; “Con esta reforma, PEMEX y la CFE…”; Con esta reforma se busca que se fortalezcan…”; “Con esta reforma que estamos presentando haremos del sector…”
La anáfora en este discurso es utilizada para recalcar cuáles son los compromisos y/o propósitos de dicha Reforma y a su vez, enfatizar todo lo que como nación se podría lograr a través de ella, resaltando los beneficios que con ella aparecerían y haciendo alusión a las carencias que sin ella se tienen (hablando del momento en que fue presentada) o tendrían.
No obstante, también utiliza la epifora en algunas de sus oraciones:
“…organismo público que aceleraría el desarrollo del país”; “…que son las que generan tres de cada cuatro empleos en el país”; “…que acelere el desarrollo del país”; “en como sí cambiar lo que hoy ha impedido avanzar al país”; “de aprovechar al máximo los recursos del país
Aunque el uso de la epifora podría parecer un poco dispersa a lo largo del discurso, si se analiza con detalle se logra percibir. La palabra que se enfatiza en repetidas ocasiones es “país”, esto con el afán de hacer alusión a que lo más importante para la Reforma Energética es acelerar, generar y aprovechar los recursos del país, recalcando que los intereses y beneficios del mismo son de vital importancia para la ejecución de tal Reforma.

Por otro lado, analicemos el siguiente párrafo:
“Con esta reforma Constitucional las familias mexicanas podrán sentir en sus bolsillos, los beneficios de que nuestra economía vuelva a crecer a mayores niveles como no ha ocurrido en las últimas décadas”.
Enrique Peña Nieto crea una imagen negativa de los partidos que lo precedieron, pues Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, quien fue presidente de México del año 2006 al 2012, era militante del Partido Acción Nacional (PAN), partido de centroderecha; anterior a Felipe Calderón estuvo Vicente Fox Quesada del año 2000 a 2006, quien, al igual que su sucesor, era partidario del PAN; de esta forma Enrique Peña Nieto hace alusión de que con el gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) habrá mayores beneficios para el país.
“Es momento de utilizar toda nuestra energía para mover y transformar a México. Éste es un gran momento para México y estoy convencido de que es tiempo de ir hacia adelante, de aprovechar la gran oportunidad que temos de iniciar juntos una nueva y mejor etapa de nuestra historia. Muchísimas gracias.”
Peña Nieto enfatiza, por medio de adjetivos y verbos con connotación claramente positiva, haciendo alusión a que esta oportunidad no se debe dejar pasar, que es algo que ayudará al progreso del país y por eso debe optarse por dicha Reforma; para así, como ya había mencionado, persuadir a los oyentes y lograr la aceptación de su propuesta de Reforma Energética.
A lo largo de su discurso, se logra percibir como estrategia discursiva, el uso de un lenguaje inclusivo (palabras tales como: nosotros, juntos, tenemos, contamos…), donde, en caso de no salir como se espera, la responsabilidad no recaiga únicamente en él, sino en todos, es decir, lo utiliza para evadir ciertas responsabilidades.
Con base a lo anterior, infiero que cada estrategia discursiva utilizada cumplió con su cometido, pues, como mencioné al inicio, la Reforma Energética se aprobó más tarde. Sin embargo, los resultados para 2018 no fueron los que se especulaban años antes, ya que, por dar un ejemplo, la gasolina subió inconmensurablemente a inicios del año 2017, afectando, sin lugar a duda, a muchas familias mexicanas.  

Análisis segundo


Análisis del discurso de Enrique Peña Nieto durante el Mensaje Nación 2015


A inicios del año 2015, Enrique Peña Nieto en su tercer año como presidente de México, se dirigió a la población mexicana dando un mensaje emotivo, en el cual explicaba compromisos y acciones a realizar durante el resto de su gobierno, gobierno que sería recordado por la iniciativa y aplicación de diversas Reformas. Tales reformas habían comenzado a llevarse a la práctica en el año 2014 con el propósito de hacer crecer la economía mexicana lo más pronto posible.
En este escrito analizaremos el discurso de Enrique Peña Nieto con el objetivo de dar una interpretación profunda a sus palabras.
A lo largo de dicho discurso, se puede observar, como estrategia discursiva, cómo Enrique Peña Nieto crea una imagen positiva de las once Reformas aprobadas hasta ese momento, tal como se muestra en oraciones como:
 Gracias a la Reforma Energética, por primera vez, comienza a bajar el costo de la electricidad que pagan las familias.”; “Gracias a la Reforma Hacendaria, por primera vez, en cinco años…”; “Gracias a la Reforma de Telecomunicaciones, por primera vez, toda llamada nacional será como una local.”; “Gracias a la Reforma Financiera, podremos apoyar a los mexicanos de 18 a 30 años…”
 Utiliza el elemento retórico la anáfora como estrategia discursiva, de este modo, alude a que al haber aprobado algunas de las Reformas propuestas durante su sexenio, México ha tomado la mejor decisión, pues enfatiza algunos de los logros que estas han tenido. No obstante, hace el uso del adverbio “por primera vez” con el afán de persuadir a los oyentes con la idea de que esas reformas iban a llevar a México a tener un desarrollo económico que no tenía hasta su gobierno y así poder crear, nuevamente, una connotación positiva sobre las medidas implementadas por su gobierno.
Por otro lado, se observa el uso de adjetivos, tales como:
“Todas estas buenas noticias para la economía familiar son el inicio, estoy seguro, de un mejor año para México.”; “y algo muy importante para las familias: se crearon cientos de miles de nuevos empleos formales.”; “Para que la juventud mexicana tenga nuevos caminos de éxito y realización, este mes, pondremos en marcha el mayor programa de impulso…”
Con el uso de este tipo de adjetivos, Peña Nieto fortalece la idea de que lo implementado, hasta ese momento, por su gobierno había traído beneficios, además de afirmar que sus próximas acciones como presidente seguirían ayudando a los mexicanos.
Por otro lado, hace el uso constante del sustantivo “familias”, tal como se muestra:
“…es que a las familias mexicanas les vaya bien…”; “…comienza a bajar el costo de la electricidad que pagan las familias…”; “Las familias mexicanas también estarán más cerca…”; “…ya que más de 10 millones de familias de escasos recursos…”; “…para que más familias puedan tener un hogar propio”.
Enrique Peña emplea este sustantivo para aludir a que las familias mexicanas son algo muy importante para su gobierno, que son tomadas en cuenta en cada una de sus decisiones como presidente de México y que nada de lo que hasta ese momento había hecho o haría durante su gobierno sería para perjudicar a alguna de las familias en México.
“…la mayor prioridad de mi gobierno es que a las familias mexicanas les vaya bien…”; “Como Presidente de la República, seguiré trabajando con determinación, firmeza y claridad en el rumbo…”; “Tengo el firme compromiso de combatir la corrupción y la impunidad; de fortalecer la transparencia. Estaré más cerca de la gente, escuchando sus necesidades y encontrando juntos soluciones a los problemas”.
Por otro lado, cuando Enrique Peña Nieto habla de sí mismo crea una connotación positiva, esto lo hace utilizando verbos con una carga semántica positiva, de esta manera persuade a los oyentes a que tengan una buena percepción tanto de él como de su mandato.
“Pero 2014, también fue un año muy difícil para México. La violencia y el crimen organizado nuevamente golpeó al país. Sentimos dolor, indignación y coraje; se hizo presente una legítima demanda de justicia. También se hicieron cuestionamientos y exigencias de mayor transparencia.”
En este párrafo, Enrique Peña Nieto es ambiguo con lo ocurrido el día 26 septiembre del 2014 en México, donde desparecieron 43 normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero. Tales jóvenes se encontraban realizando una actividad que solían llevar acabo anualmente: la recaudación de fondos y la toma de autobuses para asistir a la protesta que se realizaría en la Ciudad de México el 2 de octubre, pero fueron brutalmente atacados por policías municipales, según testimonios de sobrevivientes. Hasta la fecha, no se tiene ningún registro de dónde podrían encontrarse los 43 normalistas, o si quiera cuál fue su paradero, se tienen especulaciones, pero nada en concreto.
Enrique Peña Nieto es ambiguo y hace omisión de tal suceso debido a que eso crearía una connotación negativa de su gobierno y de sí mismo, por lo que pone especial cuidado a lo largo de todo su discurso, pues, como mencioné anteriormente, él intenta persuadir a los oyentes con la idea de que como presidente de México ha hecho lo mejor.
“Gracias a la Reforma Energética, por primera vez, comienza a bajar el costo de la electricidad que pagan las familias. Además, a partir de este momento, en 2015 ya no habrá gasolinazos.”
En este párrafo Peña Nieto utiliza el verbo “comienza” y el adverbio “por primera vez” para crear una connotación negativa de sexenios anteriores, donde, según él, no había ocurrido que el costo de la electricidad disminuyera; además emplea el adverbio “ya no” para aludir, nuevamente, a que en el sexenio anterior sí hubo gasolinazos (en el sexenio del expresidente Felipe Calderón, el costo de la gasolina Magna aumentó 69.6 por ciento; la Premium 44.7 por ciento), para así lograr que sus oyentes confíen en él y las reformas que él como presidente de México estaba implementando. Sin embargo, para el año 2017 en México hubo un aumento en los precios de la gasolina impresionante, ocasionando así diversos problemas en la población mexicana, no sólo económicos, sino también sociales.
Por lo anterior, concluyo que las estrategias retóricas y lingüísticas utilizadas por Enrique Peña Nieto durante el discurso dado a inicios del año 2015 sí cumplieron con su finalidad, sin embargo, el contexto que lo rodeaba  era muy desfavorable, pues, con respecto a las Reformas, algunas fracasaron; con respecto a la desaparición misteriosa de los 43 normalistas, miles de mexicanos aseveran que gran parte de la culpa la tiene Enrique Peña Nieto; con respecto a la confianza que intentaba generar con sus oyentes esta se rompió debido a la falta de cumplimiento de sus promesas, por ejemplo, la Reforma Energética no trajo beneficios para las familias mexicanas, inclusive podría decir que las afectó, pues la canasta básica elevó sus precios debido al gasolinazo, lo cual afectó profundamente la economía de la gran mayoría de familias, “familias” que, según su discurso, eran lo más importante para él.

Análisis tercero


Análisis del discurso de Enrique Peña Nieto durante el Diálogo con Jóvenes (cuarto informe de gobierno)


En el cuarto informe de gobierno presentado por Enrique Peña Nieto el septiembre del 2016 en México, Peña Nieto decidió reunirse con 367 jóvenes de todas las regiones del país, con el afán de "cambiar el monólogo por el diálogo" y así poder escuchar a los jóvenes emprendedores. En este diálogo, los jóvenes realizaron preguntas a Enrique Peña Nieto con total libertad acerca de las acciones llevadas a cabo por su gobierno hasta ese momento.
A lo largo de este escrito, para fines objetivos, se analizará únicamente del minuto 00:59:45 a 01:08:50, ya que a lo largo de este periodo fueron realizadas 2 preguntas fundamentales: 1. “¿Dónde quedaron sus compromisos firmados ante notario?” 2. “¿Cuál es la razón que lo impulsó a romper la promesa que nos había hecho de que no habría más gasolinazos durante su gobierno?”
En la respuesta de Enrique Peña Nieto a la primera pregunta:
 “Para ser precisos son 266 compromisos que hice en México. En todo el país firmé mis compromisos…”; “…pero mi empeño será cumplir todos mis compromisos”; “…dos compromisos con sentido de responsabilidad”; “…de cumplir la gran mayoría de mis compromisos…;”.
Utiliza el sustantivo “compromisos” en repetidas ocasiones para enfatizar que fue él quien se comprometió a cumplirlos, de esta forma, hace alusión a que sigue manteniendo esa postura de querer llevar a cabo cada uno de ellos.
 “…esto ha sido fundamentalmente a partir de actuar con responsabilidad y de haber tenido que ajustar el gasto del gobierno…”; “Una de las fuentes de ingresos tan importantes para las finanzas públicas… el petróleo y ese precio se cayó y actuando con responsabilidad…”; “esto nos llevó dentro de los compromisos, sí, a cancelar dos compromisos con sentido de responsabilidad…”.
Como estrategia discursiva, Enrique Peña Nieto, construye una imagen positiva del incumplimiento de dos compromisos hechos por él al inicio de su sexenio. Esto lo hace al emplear, en repetidas ocasiones, el adverbio “responsabilidad”, pues procura persuadir a los oyentes con la idea de que él ha hecho lo mejor para la nación, incluso cuando esto ameritaba dejar de lado alguno de sus compromisos.
“...haber tenido que ajustar el gasto del gobierno, porque ustedes saben que ha habido una contención del gasto a partir de que el gobierno ha dejado de recibir mayores ingresos ¿por qué motivo? Por la caída en el precio del petróleo…”; “…había que hacer ajuste en el gasto…”
No obstante, también emplea como estrategia discursiva la ambigüedad, ya que evade la responsabilidad de los incrementos en los precios de los combustibles al utilizar verbos tales como: “haber tenido, ha habido, había que hacer”, pues alude a que no fue él ni su gobierno quien tomó la decisión que afectaría a miles de familias, sino que fue una decisión que se vio obligado a tomar y por lo tanto no se le debía culpabilizar. 
En la respuesta de Enrique Peña Nieto a la segunda pregunta:
“En el pasado, en el sexenio pasado, hubo años en los que dedicaron más de 300 mil millones de pesos al año para subsidiar la gasolina y esto es un impuesto regresivo. ¿Qué significa? Que quienes reciben ese recurso, ese subsidio, ¿a quienes beneficia este subsidio? a quienes tienen mayor ingreso, porque son los que tienen vehículo propio, son quienes consumen más gasolina.”
En el párrafo anterior, Enrique Peña emplea el adjetivo “regresivo” para crear una imagen negativa del mandato anterior (Felipe Calderón, militante del PAN), pues intenta convencer a los oyentes de que la mejor opción era aumentar el precio en las gasolinas (como él hizo durante su gobierno), ya que de ser diferente el país iría en retroceso.
“…la entrada en vigor de la Reforma Energética está permitiendo que se vaya detonando gradualmente una mayor competencia…”; “nos ha permitido bajar el precio del Gas LP…”; “Hoy esa brecha se ha cerrado y prácticamente pagan las mismas tarifas…”; “…ha habido una reducción de casi el 10% en términos reales en tarifa eléctrica…”.
Por otro lado, Peña Nieto, utiliza el sustantivo “Reforma Energética” para construir una imagen positiva de la misma, esto lo hace empleando verbos como “permitiendo, detonando, permitido bajar, ha cerrado, ha habido”, tales verbos los utiliza para enfatizar los beneficios que la Reforma Energética trajo consigo, Reforma que en ese momento, estaba siendo claramente cuestionada debido al futuro aumento en los precios de la gasolina en México.
 “… por cada millón de habitantes tenemos 90 gasolinerías. No sé si me estoy explicando, 90 gasolinerías por cada millón de habitantes. En España, por ejemplo, por cada millón de habitantes hay más de 250 gasolinerías. En Estados Unidos, por cada millón de habitantes hay más de 400 gasolinerías. ¿Qué significa esto? Que hay mayor competencia.”
No obstante, emplea como estrategia discursiva la comparación entre México – Estados Unidos y España, tal símil para persuadir a los oyentes con la idea de que la iniciativa de Reforma Energética traerá grandes beneficios a México, así como los ha habido en ambos países (E.U.A y España).
Por lo anterior, puedo concluir que las estrategias discursivas utilizadas cumplieron hasta cierto punto con su finalidad, pues, al actuar Enrique Peña Nieto con ambigüedad ante tales preguntas logró que en ese momento ya no se hablara más sobre el tema, sin embargo, en un contexto más amplio tal ambigüedad no le funcionaba debido a que la población se encontraba disgustada ante los gasolinazos, gasolinazos que en 2015 Enrique Peña Nieto había prometido que no habría durante su sexenio.

Análisis cuarto


Análisis del discurso de Enrique Peña Nieto durante el Mensaje Nación 2017


En el año 2016 durante el sexenio presidencial de Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó a la población mexicana que para el año 2017 habría un incremento en los precios de las gasolinas, es decir, el litro de Magna (en la CDMX) pasaría de $13.16 a $15.94 y el litro de Premium pasaría de $13.97 a $17.68, lo que quiere decir un incremento del 21.2% y 26.5% respectivamente.
Tal suceso tuvo como consecuencia, por supuesto, el enojo de miles de mexicanos, pues al incrementar los precios en la gasolina su economía se vería afectada directa o indirectamente debido a que traería como resultado precios elevados en la canasta básica.
Por lo que Enrique Peña Nieto al iniciar el año 2017, como solía hacerlo, se dirigió a los mexicanos deseando que cada uno haya disfrutado de las fiestas decembrinas y de año nuevo, para así, después dar respuesta a lo ocurrido con los incrementos en los precios de gasolina, ya que había prometido, dos años antes, que durante su sexenio no habría gasolinazos, pues para ello había puesto en marcha la Reforma Energética.
En este escrito, analizaremos dicho discurso de Enrique Peña Nieto presentado a inicios del año 2017, sin embargo, orientado únicamente en lo referente a la gasolina.
En primer lugar, Enrique Peña Nieto construye una imagen negativa de la idea que tenían los mexicanos de mantener los precios de la gasolina y para ello utiliza la anáfora:
“Tratar de mantener el precio artificial de las gasolinas nos hubiera obligado a recortar programas sociales…”; “De hecho, mantener un precio artificial de la gasolina en 2017, como el que teníamos en diciembre, habría significado un gasto adicional de más de 200 mil millones de pesos”; “Además, mantener precios artificiales de la gasolina significaría quitarles recursos a los mexicanos más pobres para dárselos a los que más tienen”.
Emplea la anáfora para enfatizar que el hecho de mantener los precios de la gasolina tal y como estaban, tendría como resultado grandes desastres para la economía mexicana, lo cual hace para persuadir a los oyentes a que las decisiones tomadas por su gobierno se hicieron pensando en el beneficio de todos los mexicanos.
 “En el pasado, otros gobiernos decidieron mantener artificialmente bajo el precio de la gasolina, para evitar costos políticos.”; “…en el sexenio anterior, se perdieron casi un billón de pesos...”; “…dinero que se quemó regalando gasolina en lugar de invertir en cosas más productivas…”
Crea una imagen claramente negativa del gobierno de Felipe Calderón y utiliza los adverbios “artificialmente bajo” para aludir a que en realidad eran costos falsos, pues se les hacían los cobros reales a los mexicanos a través de los impuestos. No obstante, utiliza la metáfora “dinero que se quemó regalando gasolina”, para enfatizar que el sexenio anterior al suyo no supo administrar bien los recursos del país y, por lo tanto, aludir a que él como presidente sí sabe de qué manera hacerlo.
 “En nuestro caso, lo primero que hicimos antes de tomar esta medida, fue recortar el gasto del propio Gobierno…”; “…hemos tenido que eliminar alrededor de 20 mil plazas laborales…”; “Adicional a lo anterior a partir del primer trimestre de este año, se reducirá en 10 por ciento la partida de sueldos y salarios de servidores públicos...”
Enrique Peña Nieto utiliza como estrategia discursiva el uso de verbos con los que intenta persuadir a sus oyentes para que sepan que incluso también los servidores públicos se vieron afectados por el incremento de la gasolina. Además, alude a que ellos hicieron grandes sacrificios con tal de fomentar a la buena economía mexicana.
“Para proteger a la población y evitar que el aumento en el precio de las gasolinas sea pretexto para incrementos injustificados en otros productos o servicios, he dado indicaciones a las dependencias de gobierno, para que mantengan una permanente vigilancia para evitar abusos.”
Como mencioné anteriormente, la inmensa mayoría de los mexicanos se encontraban eufóricos ante tal situación (el aumento en los precios de la gasolina) debido a que eso traería como consecuencia el aumento en los precios de la canasta básica, por lo que, Enrique Peña Nieto utiliza la ambigüedad para referirse a tal situación, pues aunque se había afirmado que dicho aumento no afectaría los precios en la canasta básica, era algo prácticamente inevitable, por lo cual Peña Nieto, estratégicamente, sólo enfatiza que  él está haciendo algo para que esos precios no se eleven con exageración, y así también crea una imagen positiva de sí mismo.
 La unidad es el valor supremo que ha permitido a México preservar su independencia y soberanía, y afrontar con éxito los mayores desafíos de nuestra historia. La unidad nacional la construimos cada día, entre todos. La unidad está hecha de compartir valores profundos, de amor a la Patria y del orgullo de ser mexicanos…”
Para finalizar su discurso, Peña comienza a virtualizar a México (refiriéndose a los habitantes mexicanos), donde emplea la anáfora al usar el sustantivo “unidad” repetidamente, esto lo hizo con la intención de persuadir a las masas que en ese momento se encontraban realizando huelgas y saqueos en todo el país, aludiendo a que es la unidad lo que debe distinguir a todos los mexicanos para así, lograr detener los actos de vandalismo llevados a cabo por mexicanos inconformes con el aumento en los precios de la gasolina.
Por lo anterior, concluyo que las estrategias discursivas empleadas por Enrique Peña Nieto no le funcionaron, pues la población continuó eufórica contra él, siguieron los saqueos en las tiendas comerciales, además que se hizo latente la desconfianza de parte de los ciudadanos mexicanos para él, algo que le costaría en sus dos años restantes como presidente de México.


Conclusión


Conclusión

Con base a lo anterior, puedo inferir que las estrategias retóricas y discursivas utilizadas por Enrique Peña Nieto cumplieron con sus objetivos hasta cierto punto, pues:
En el primer análisis, él creó una imagen positiva de la Reforma Energética con el afán de que esta fuera aprobada, lo cual le funcionó a la perfección, pues esta fue aprobada un tiempo después.
En el segundo análisis encontramos que las estrategias discursivas empleadas por Enrique Peña Nieto sí cumplen con su finalidad, ya que da un mensaje emotivo, donde crea una imagen positiva de su gobierno, sin embargo, el contexto era muy desfavorable, por lo que los resultados de sus estrategias discursivas parecen imperceptibles.
En el tercer análisis, encontramos que las estrategias discursivas empleadas por Peña Nieto sí cumplieron con su finalidad, ya que, al responder con ambigüedad, logra evadir el tema del aumento de la gasolina al grado que ya no le volvieron a preguntar sobre tal cosa durante ese diálogo, sin embargo, en un contexto más amplio, la población exigía una respuesta clara ante esa pregunta.
En el cuarto análisis, las estrategias utilizadas por Peña no funcionaron en lo absoluto, ya que la población continuó eufórica ante el aumento en los precios de las gasolinas.
No obstante, a lo largo de estos cuatro análisis, se logra percibir el un cambio en el discurso de Enrique Peña Nieto, pues mientras en 2015 aseveraba “ya no habrá gasolinazos”; para mediados de 2016 dijo que él sólo se refería a los aumentos que se daban mes a mes y que eso sólo lo había aseverado para el año 2015; para inicios del año 2017 aseveró que el incremento en los precios de la gasolina provenía del exterior y por lo tanto era necesario.
El cambio en el discurso de Enrique Peña Nieto de inicios de su sexenio a finales de su sexenio fue tan grande y grave que provocó la desconfianza de parte de la gran mayoría de la población mexicana para los partidos que representaba, en especial, el PRI.


viernes, 30 de noviembre de 2018

Crónica de un... ¿sexenio fallido?


Al tomar en cuenta indicadores del sexenio de Enrique Peña Nieto, tales como:

  • La violencia en el país
  • La visita de Donald Trump
  • Los fracasos de las reformas educativa y energética.
  • Los gasolinazos
  • El caso Ayotzinapa
  • Las violaciones a los derechos humanos
  • Su distancia con las masas
  • La corrupción

Podemos decir que está completamente reprobado, de hecho, 8 de cada 10 mexicanos lo califican como un mal presidente.
"Cuando se habla de pacto por México, se hablaba de que esas reformas nos iban a llevar a un desarrollo económico que no teníamos; que nos iba a llevar a combatir la corrupción... que se iba a mover a México y la verdad es que los indicadores señalan datos terribles", expresó Ernesto Nuñez

Francamente, algo que me parece importante volver a mencionar es la parte que menciona Ricardo Raphael sobre la lejanía que tuvo Enrique Peña Nieto con el pueblo, pues cuando sucede lo del caso Ayotzinapa, me parece que su papel no fue de solidaridad, ni si quiera la poca que intentó disfrazar, pues a mi punto de vista mostró indiferencia al no haber hablado si quiera del tema inmediatamente cuando se hizo viral la desaparición de los 43 normalistas, de los cuales aún no se sabe el paradero.

Por lo tanto, me parece que sí, sí fue un sexenio fallido.